Para Francisco Camps y Rita Barberá, de un perroflauta indignado.
VENTRILOQUÍA
Ya sólo mueve los labios.
Es fácil tararear una canción mentalmente
y aplicarla al movimiento de su boca.
El líder, en su Monte de los Olivos,
sigue impartiendo doctrina.
En mis ojos verdes y oscuros,
abiertamente cerrados,
canta una canción de Sinatra y hasta parece
que sea uno de los míos.
(La vida secreta, 2010) Inédito
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