miércoles, 28 de mayo de 2008

ALGUNOS CORAZONES SOLITARIOS (2)

LULA
Sabe que alguien la espera en el mundo. Que al final de la árida autopista, en otra ciudad con miles de hombres solitarios, entre el sonido que el encendedor y las monedas hacen en el fondo de un bolsillo, alguien lleva la mitad del corazón de plata que ahora brilla en el salpicadero. Lo que no ha conseguido en ninguna de las ciudades donde creyó que la esperaba ha sido coincidir con él, en el mismo lugar y a la misma hora. Lo que siempre le ha faltado para encontrar al desconocido es pulir ese detalle, aparentemente tan estúpido, de hallarse cada momento en el sitio equivocado.

martes, 27 de mayo de 2008

ALGUNOS CORAZONES SOLITARIOS (1)


ESTACION DE SERVICIO

Con la nariz pegada al cristal del último autobús rumbo a Phoenix, vio las luces de la estación de servicio desdibujarse a través de sus lágrimas, mientras el denso humo de su cigarro y dos billetes en el bolsillo lo convertían en un serio aspirante a morir de cáncer de amor.


jueves, 22 de mayo de 2008

DYLAN DAY TRIBUTE



El próximo sábado 24 de mayo a las 23:00 horas, en la Sala Matisse, sita en la c/Campoamor nº 60 de Valencia, se realiza un interesante festival-homenaje protagonizado por músicos valencianos más algún invitado, en el día de su 67 aniversario.

Por el escenario pasarán Los Pájaros, Carlos Carrasco, Emma Get Wild, Manolo Tarancón, Berto Díez, Maderita (Ciudadano y Julio Bustamante), Oscar Briz o SonLosGrillos, así como Cisco Fran (la Gran Esperanza Blanca)y Fernando Garcín, que para mí, personalmente, por su faceta de escritores y músicos, sin desmerecer al resto, son los más interesantes. Todos interpretarán versiones y adaptaciones de Dylan.

Puedes adquirir tus entradas anticipadamente en Oldies, Amsterdam, Tienda Tipo por 7 €, con regalo hasta agotar existencias del cd "Dylanita" de La Gran Esperanza Blanca . En taquilla el precio es de 10 € incluida cerveza

lunes, 19 de mayo de 2008

EL SOLDADO CROMBEZ


El escritor y amigo de Elche, Jesús Zomeño, es aficionado a coleccionar objetos militares, fotos, insignias, etc, de la 1ª Guerra Mundal. Hace un año, aproximadamente, nos envió a los amigos esta foto de un soldado belga, del que sólo se sabía que se llamaba Crombez y que murió en el bosque de Hout Hulst en 1918. Debíamos escribir un breve texto, imaginando cuáles fueron sus últimas palabras. Con todos los poemas y relatos, él editaría un pequeño librito en una de esas bellas ediciones artesanales que hace. El libro, en efecto, se publicó, pero mi texto -para no faltar a la costumbre- no llegó a tiempo. Ahora, aquel poema en prosa que escribí para la ocasión es uno de los textos que forman parte de mi poemario "El sitio justo"(Palabra Ibérica, 2008). Aquí os muestro la foto de aquel soldado y el poema en castellano, así como su traducción al portugués hecha por el poeta Tiago Nené.

DAGUERREÓTIPO

O soldado Crombez olha a objectiva da câmara com rigidez. Desconhece o que tomará ao pequeno-almoço essa manhã, paraque trincheira na frente de batalha será enviado e que dois diasdepois morrerá numa emboscada ao bosque de Hout Hulst. Evidentemente o soldado belga não sabe que é a sua última fotografia. Muito menos que décadas depois será vendida num leilão a este homem que a contempla sem saber com que frase deve continuar o texto que escrevia e que aqui deixou. Que não sabe, como não saberás tu, que colocas os teus olhos no papel, o que sem dúvida acontecerá ao sair das curvas desta palavra. Não sei onde te levará isto se é que te conduz a algum lugar, mas talvez o que seja importante dizer é que todos somos o soldado Crombez. A todos nos espreita o bosque e um último pequenoalmoço.É o que sabemos. A única coisa. Assim que sorrimos para a câmara.

DAGUERROTIPO

El soldado Crombez mira al objetivo de la cámara con rigidez. Desconoce qué desayunará esa mañana, a qué trinchera en el frente será enviado y que dos días después morirá en una emboscada en el bosque de Hout Hulst. Por supuesto, el soldado belga no sabe que es su última fotografía. Mucho menos que décadas después será vendida en una subasta a este hombre que la contempla sin saber con qué frase seguirá el texto que escribía y que ha dejado justo aquí. Que no sabe, como no sabrás tú, mirada que se posa en el papel, qué sucederá a ciencia cierta al salir de las curvas de esta palabra. No sé adónde te llevará esto que lees si es que conduce a algún lugar, pero tal vez lo que trate de decir sea que todos somos el soldado Crombez. A todos nos acecha el bosque y un último desayuno. Eso es lo que sabemos. Lo único. Así que sonriamos a la cámara.

martes, 6 de mayo de 2008

CROMOS


Cromos es un libro que publiqué a mediados del 2007 y que fue ganador del VI Premio Paiporta de creación poética. Está editado por la Editorial Denes y actualmente está en las librerias. Consta de 34 poemas en prosa -formato que he repetido en mi siguiente libro El sitio justo-, pero, a diferencia de éste, tiene un carácter más amable, irónico y, a veces, más autobiográfico, sin dejar de intentar ser, como casi todos mis libros, una microscópica observación de lo cotidiano: de la vida que tengo más cerca. Como se dijo en una crítica en Posdata, suplemento literario del diario Levante -buena, dicho sea de paso-, "es un libro que despliega una poética fragmentada de la vida y nos muestra sus detalles en polaroids". Aquí he colgado el programa que le dedicaron al libro en RNE5. Se trata del microespacio presentado por el escritor Juan Jacinto Muñoz Rengel, Literatura en breve. Son cinco minutos diarios dedicado a la literatura y, en esta ocasión, a mi libro Cromos, lo cual fue una grata sorpresa y me honra. Espero que os guste.


CROMOS

Coleccionábamos cromos de fútbol, aunque nunca acabábamos el álbum. Nuestro sueño era conseguir los más difíciles y ser la envidia de los amigos. Alcanzado el objetivo, bastaba una semana de orgullosa exhibición de aquellas figuras para que perdieran su encanto. Su primigenio sentido. Y, de nuevo, vuelta a empezar. Cromos de razas del mundo o héroes del cómic. No importaba. Torpes e inconscientes, comenzábamos a imitar la vida.



viernes, 2 de mayo de 2008

TIAGO NENE


Tiago Nené es un poeta portugués, nacido en Tavira el 29 de marzo de 1982, y residente en Faro. En septiembre de 2007 publicó el libro de poemas Versos Nus, editado por Magna Editores. Es fundador de Texto-Al, tertulia literaria del Algarbe. Ha traducido varios libros al portugués, entre ellos mi último poemario El sitio justo. Son recordadas -al menos por mí- nuestras conversaciones sobre fútbol y poesía, en el “Congreso de escritores hispano-lusos”, celebrado en marzo en Punta Umbría (Huelva). Premonitorias fueron sus palabras sobre el entonces mister del Valencia C.F., el holandés Koeman, que antes había entrenado al equipo del que él es gran aficionado, el Benfica. Poco después, gracias a Dios, fue cesado como entrenador del equipo valencianista. Aquí os dejo un precioso poema de Tiago, traducido al castellano.

Cocktail Bukowski


Aquel día
Había vestido mi cuerpo sin el alma,
Había vestido mi cuerpo sin la alegría,
Me lavé los dientes
Y olvidé la sonrisa en el lavabo,
Me lavé las manos
Y deje mi tacto en la toalla;
En ese día
Después del trabajo me fui a dormir,
Acosté mi cuerpo
Y volví a encontrar el alma.
Al día siguiente
Me vestí el alma
Y deje olvidado medio cuerpo
Y la memoria en el secador del pelo...
Y algo inolvidable que no recuerdo sucedió:
Porque hoy tengo el alma mutilada
Y ni siquiera tengo el cuerpo.


jueves, 1 de mayo de 2008

LA VIEJA GUARDIA


Hace tiempo que andaba buscando esta foto, y por fin la encontré. En ella estamos cinco amigos -todos poetas (lo digo sin ninguna pretensión)-, allá por el noventa y seis, a la puerta del bar Cavallers de Neu, donde nos habíamos conocido en los ochenta y en el que habíamos pasado decenas de noches, como esa de la foto, entre poemas, copas y risas; muchas, muchas risas. De izquierda a derecha se puede ver a Uberto Stabile, F.F. Meneses, Fernando Garcín, Javier Bosch y a mí, Rafa Camarasa, con más pelo -sobre todo yo- y menos kilos. Creo que fue en la presentación del libro de Fernando Garcín en la colección "Diarios de Helena" de Jesús Zomeño, otro buen poeta y amigo de Elche. Al menos, Fernando sostiene, como se puede ver, el libro en la mano. Esta semana pasada de abril, doce años después, he vuelto a reunirme con dos de ellos. El jueves 22, como ya anuncié en el Blog, se presentó mi último poemario, "El sitio justo", en la Feria del libro. Javier y Fernando no pudieron acudir, pero como si lo hubieran hecho, y a mi lado estuvieron Uberto Stabile, como coordinador de la colección Palabra Ibérica, y F.F. Meneses, profesor de literatura y escritor, que fue quién hizo la presentación. Todo salió perfecto, encantador e íntimo -ya se sabe que la presentación de un libro, a no ser de Ruiz Zafón, suele ser íntima, y no hay acritud en mis palabras, como diría aquél-. Dado que Uberto al día siguiente tenía que presentar en la Universidad un libro que reúne todas su obra poética, y una antología de poemas del malogrado Raúl Nuñez, ambos libros publicados bellísimamente por la editorial canaria Baile del Sol, F.F. Meneses -a partir de ahora, Paco- y yo nos citamos para ir al evento, que para no ser menos, también resultó perfecto, encantador e íntimo. La anécdota sucedió en el hall del lugar donde se celebró el acto. Paco llevaba algunas semanas hablándome de un poema de Uberto Stabile, cuyo título no recordaba, que para él le resultaba memorable, de lo mejor que había escrito. En su casa, según me dijo, había pasado días buscándolo en los viejos libros de Uberto, pero no lo encontraba. Tras preguntarle allí mismo al propio Stabile, éste le reveló el título. Debo decir que, antes de todo esto, habíamos ido a la mesa donde se vendía el libro y lo habíamos estado hojeando. Como he dicho antes, es una cuidada edición que comprende toda la obra de Uberto, por lo que es un libro de los que podríamos llamar “gordos”, lo que hacía que su precio fuera algo elevado. Si mal no recuerdo, valía alrededor de 25 euros, así que, sintiéndolo en el corazón, no lo compramos. En nuestra disculpa diré que tenemos, si no todos, casi todos los libros de Stabile, y que como bien apuntó Paco, estábamos a final de mes y algo flojos de liquidez. Entonces fue cuando sucedió todo. Paco le pidió el libro a un conocido del público, menos tacaño que nosotros y que sí lo había comprado, y lo abrió por el poema en cuestión. Me pidió que lo sujetará y, ni corto ni perezoso, sacó el móvil, conectó la cámara y le hizo una foto. Hasta me pidió que apartara un poco el dedo pulgar con el que tapaba algún verso. La editora de Baile del Sol, un poco más allá, nos miraba sorprendida. Yo le expliqué que éramos fans incondicionales de Uberto, pero pobres, y ella sonrió con cara de circunstancias. Le dije que era el primer pirateo de poemas que se hacía en España -no así de música-, y ella volvió a sonreír sin decir nada. Probablemente, no había palabras para aquello. Mientras tanto Uberto, más allá, reía nuestra ocurrencia. Bien mirado, pensé volviendo a casa después de dejar a Paco, no habíamos cambiado tanto. Quizá estemos un poco más mayores que en la foto, no podemos negarlo, pero siempre que tenemos la oportunidad de estar juntos lo pasamos bien, y seguimos haciendo gamberradas como las de entonces. Como le dije a alguien que me entrevistó hace poco en un recital, la poesía sólo ha sido la excusa que hizo que los cinco de la foto nos conociéramos, pero, como veis, ni siquiera nos compramos unos a otros los libros. Eso es lo de menos. Lo bueno de verdad es que esa foto sigue estando aún viva. Muy viva. Y coleando.