lunes, 30 de junio de 2008

PARA TODOS (INCLUIDO RAÚL GONZÁLEZ)



















Para los gordos – Para los flacos – Para los altos – Para los bajos – Para los que ríen – Para los optimistas – Para los pesimistas – Para los que juegan – Para las familias – Para los reyes – Para los magos – Para los responsables – Para los comprometidos – Para los náufragos – Para los de allí – Para los que trabajan – Para los de aquí – Para los románticos – Para los que te quieren – Para los que no te quieren – Para los que te quieren mucho – Para los que te quieren poco – Para los bronceados – Para los supersticiosos – Para los originales – Para los calculadores – Para los sencillos – Para los que leen – Para los que escriben – Para los astronautas – Para los payasos – Para los que viven solos – Para los que viven juntos – Para los que se enrollan – Para los que besan – Para los primeros – Para los últimos – Para los hombres – Para los precavidos – Para ella – Para los músicos – Para los transparentes – Para los que disfrutan – Para los fuertes – Para los que se superan – Para los que participan – Para los que viven – Para los que suman – Para los que no se callan – Para nosotros – Para todos.

viernes, 27 de junio de 2008

LADY LOVE

Hay veces que, por casualidad, llegan a ti cosas del pasado. Hoy me ha sucedido con esta canción. Recuerdo que tendría yo dieciséis años cuando la oí por la radio y la grabé en una cinta de cassette. No tenía idea de quien la cantaba y, aún hoy, si no llega a ser por Internet no lo sabría. Pero el caso es que me encantaba. La ponía a todo volumen en el radiocassette Sanyo, cerraba la puerta de mi habitación y la cantaba como un poseso. "Lady Love, Lady Love". Me subyugaba la voz de aquel tipo. Profunda. Cavernosa. Y esos arreglos orquestales que recuerdan a Burt Bacharach y al sonido Filadelfia -no confundir con el queso-, tan de los setenta. Como anécdota diré que mi padre y mi hermano cuando me oían cantar esta canción encerrado en mi cuarto, se reían de mí y venían a chincharme. Debía parecerles gracioso que en una época donde en la radio triunfaba Camilo Sesto y los demás seudocroners españoles, a mí me gustase una canción tan rara. Si, es cierto, puede que sea un poco hortera, pero a mí me sigue atrayendo. Y en aquella cinta tenía grabadas más canciones que, buenas o malas, no se oían en los 40 principales. Ya iba formando un gusto ecléctico y algo raro, lleno de fragmentos y retazos que me llegaban de aquí y de allá.

Algo así me sucedía con el cine. Recuerdo que en una de las sesiones dobles del cine Ribalta de Valencia, mezclada con alguna de chinos, vi una película que se quedó grabada en mi memoria. Era extraña, se salía del tipo de cine de acción que nos gustaba en aquella época, y a todos mis amigos les pareció un "rollo". En cambio, a mí me atrajo profundamente. No la entendía del todo, a esa edad no acababa de cogerle el hilo, pero en ella había algo diferente que me decía que aquella película era especial y tenía algo. De ella guardé la imagen de una mujer que llevaba casi todo el tiempo puestas unas gafas estilo John Lenon. Gracias a eso pude averiguar muchos años después que la pelícua en cuestión era Las dos inglesas y el amor del gran François Truffaut.

Volviendo al principio, os diré, para quien no lo sepa, que el cantante se llama Lou Rawls y era una de las grandes voces del soul y el sonido funky. Murió este año. Curiosamente la noticia la he visto en la página de los 40 principales. Pero para mí siempre será la voz extraña que en ese mismo país que vemos en la serie Cuéntame, me cautivaba y, de alguna manera, anticipaba que mis raros gustos no eran los de la gran mayoría.

miércoles, 25 de junio de 2008

CROMOS



DESPACIO

En automóvil regreso por la costa, dando un enorme rodeo. Vale la pena alargar este cielo. La tibieza del aire. De vez en cuando saco la mano y pido a los coches que me adelanten. Algunos conductores tocan el claxon, reprochándome la lentitud. Ignoran que los lentos no deciden su ritmo ni saben que se puede ir más rápido. Y que al sacar la mano por la ventanilla, yo sí estoy eligiendo.

viernes, 20 de junio de 2008

BICHO RARO


No es que le entusiasme el sabor del té,
pero le encanta el color que tiene,
por eso cada mañana -él es así-
se prepara una taza pequeña.
Le recuerda a los charcos de lluvia.
También a la tinta de broma:
esa con la que de niño manchaba a los amigos
y que desaparecía por arte de magia.
Aún hay veces en que toma la infusión de hierbas
como si bebiera tinta mágica.
Como si sus pigmentos, a través de la sangre,
pudieran impregnarle los tejidos
y convertirlo en una mancha humana
que se esfumará a la vista de todos.
Es ahí, por un momento,
un intervalo de cuatro latidos,
donde tiene la impresión de regresar a una calle
repleta
de charcos de lluvia.
Charcos, por otra parte, que son del color de esa tinta
que posee el color del té amargo
que toma por las mañanas.

(Inédito)

martes, 17 de junio de 2008

LA GRAN ESPERANZA BLANCA

Hay grupos de música que son estados de ánimo. Eso es La gran Esperanza Blanca. Un grupo salido de la mente del valenciano y valencianista Fran García Cubero, Cisco Fran para lo amigos, y alma de este grupo, además de cantante y compositor de casi todas las canciones. Cuando los astros le son propicios, reúne a sus amigos Fede Segarra y Chuso, y a tocar. A hacer esa música que les gusta y que tanto nos gusta a otros, con la única pretensión de disfrutar. De ser coherentes consigo mismos.

Hay cantantes, escritores, artistas, que son marginales, alternativos, como les queramos llamar, por obligación, por pose. Van de eso porque, para su desgracia, no han podido llegar al éxito que tanto anhelan y no les queda más que aquello del chiste: no me he caído, me he tirado. Hay otros artistas, como es el caso de Cisco, que podrían triunfar, llegar a las masas sólo con hacer cuatro o cinco concesiones a la industria. Pero ahí está el detalle. Él, en un tiempo en el que falta la coherencia, se guía por un criterio que es el que siempre ha tenido, y hace la música que le gusta hacer, y a quien le guste bien, a quien no, también. En este universo de gente también podría incluir a algunos otros artistas -sobre todos escritores- que ambos, Cisco y yo, conocemos. Tipos con grandes críticas, reconocimiento a nivel profesional e indiscutible talento, que van por su camino y no se salen de él, aunque esté poco transitado. Divinos bichos raros, fieles a su arte. Sin servilismos.

La gran Esperanza Blanca nos ofrece cuidadas letras -Cisco también es escritor y bueno, puedo corroborarlo-,
con aires fronterizos, de perdedores de cine negro y carretera, y aires de la buena América. Emiten su música en una onda que sólo receptores de Onda Media, amantes del vinilo, y enemigos de las radio fórmulas, pueden captar. Así que no esperéis verlos en Los 40 Principales. Aquí os cuelgo la canción Cuchillada. Y espero que os destroce el corazón. En los enlaces tenéis su enlace a MyEspace.

domingo, 15 de junio de 2008

ADELE

Aquí os cuelgo el vídeo del tema "Chasing pavements" de la inglesa de 19 añitos, Adele. La canción me parece bellísima. Su letra habla de la indecisión de la protagonista sobre si seguir con su novio o abandonarlo por un nuevo amor. Si buscar su lugar o seguir caminando por la aceras. Debo confesar que no sé inglés y que estas traducción a vuelapluma la he sacado de la red, pero es bastante aproximada. Pero lo que más me atrae de este tema es precisamente el video-clip. Para mí, uno de los más bellos de los últimos años, y debo decir que veo bastantes. Precioso el baile de los dos cuerpos accidentados en la acera, entre ellos y con las sombras de alrededor. Maravilloso el final con la dos camillas separándose. Si, ya sé, os he fastidiado la película contando el final, pero no he podido evitarlo. Y todo eso sin olvidar la maravillosa voz de la tal Adele. Poesía, música y cine en pequeño formato. Como las buenas esencias.


Adele - Chasing Pavements
by wonderful-life1989

sábado, 14 de junio de 2008

CARVER


Este poema lo escuché por primera vez en una película de Nanni Moretti titulada "La habitación del hijo", por cierto, una de las películas más sobrecogedoras y poéticas que he visto en mi vida, y que recomiendo fervorosamente. Si no era poco con las imágenes de la pantalla, en una de ellas el protagonista recita este poema que me encandiló. El paso del tiempo expresado a través de los dedos de los pies. Ya admiraba los cuentos de Carver, pero no conocía su poesía. Así que unos días después me compré los libros "Un sendero nuevo a la cascada", donde se encuentra el poema mencionado, y "Bajo una luz marina", ambos editados por Visor. Disfruté como un cosaco. Los poemas de Carver son fronterizos. De realistas, a veces se inclinan hacia la narrativa y parecen pequeños cuentos, pero como todo lo que escribe -y es lo que se debe pedir a la literatura y, sobre todo, a la poesía-, te sacuden violentamente, sacándote de la aparente calma en la que antes intencionadamente te sumieron. Compararía su poesía con los cuadros de Edward Hopper o de Antonio López. Narrativa y realista en el aspecto, pero pura lírica en el fondo. Calma chicha en la superficie. Fuerte marejada en el interior. Sobra decir que Raymond Carver es uno de mis autores de cabecera. Como Chejov, a quien Carver veneraba y, de hecho, homenajea en el libro "Bajo una luz marina", incluyendo entre los poemas fragmentos de sus relatos, a modo de pequeños poemas. Otra prueba de el "mestizaje" de los géneros literarios. Que lo disfrutéis


LOS DEDOS DE LOS PIES


Estos pies míos no me dan nada más que problemas. La planta, el arco, el tobillo: estoy diciendo que me duele caminar. Pero sobre todo son estos dedos los que más me preocupan. Estos “dedos terminales”, como también les dicen. ¡Cuán cierto! Pues para ellos ya no hay delicia en ser los primeros en tomar un baño caliente, o meterse en un calcetín de casimir. Casimires, medias, pantuflas, zapatos, vendas:todo es igual y la misma cosa para estos tontos dedos. Hasta se ven reventados y deprimidos, como si alguien los hubiera inflado llenándolos de Thorazine. Se quedan encorvados, aturdidos y mudos: cosas apagadas, inertes. ¿Qué diablos les pasa? ¿Qué clase de dedos son éstos que ya nada les importa?¿Son realmente mis dedos? ¿Ya se olvidaronde los viejos días, de cómo era estar vivo entonces? Siempre en primera fila, primeros en la pista de baile cuando empezaba la música. Primeros en plantarse.Véanlos. No. Mejor no. Nadie querría ver a estos haraganes. Sólo con dolor y dificultad pueden recordar otros tiempos, los buenos tiempos. Quizá lo que realmente quierenes cortar todo nexo con la vieja vida, empezar de nuevo, ser clandestinos, vivir solos en una hacienda de retiro en algún lado del Valle Yakima. Pero hubo un tiempo que solían tensarse con anticipación, simplementese se erizaban con placer a la mínima provocación, con la más pequeña cosa. El roce de un vestido de seda contra los dedos, por ejemplo. Una voz encantadora, un toque en la nuca, incluso una mirada al pasar. ¡Cualquier cosa! El sonido de los anzuelos desenrollándose, corsés desabrochándose, ropa cayendo en un fresco piso de dura madera.

lunes, 9 de junio de 2008

CABOS SUELTOS

(foto:Daniel Monzón)


EN EL ROMPEOLAS


El paseante se detiene
y sigue el vuelo de un avión.

Esta mañana se siente en forma
y nota la mente despejada.
Tiene esa impresión que le alcanza
con menos frecuencia de lo que desearía
de que cada cosa, física o no,
se encuentra en su sitio.
Es por eso quizá que le enternece
la imagen del diminuto artefacto,
salpicando de destellos intermitentes
el azul intenso del domingo.

Se dirige hacia el Este y, en unos minutos,
su fuselaje sobrevolará el mar.
Puede que a algún pasajero triste
que se debate entre secas olas
la figura del aparato en el agua
le parezca una burla del destino,
pero seguro que otros viajeros,
con la nariz pegada a la ventanilla,
miran hacia abajo y esperan
descubrir la belleza de su sombra.

Es cierto que mientras el avión avanza
alguien sucumbe en algún océano,
pero también que él es como un actor
al que después de cientos de papeles anodinos
otorgan una preciosa escena
que no puede desaprovechar.
Un hombre al que el azar ha situado
en el rompeolas de un momento
para que admire la tempestad
que tantas veces le arrastra.

Sólo es cuestión de tiempo
encontrarse al otro lado,
que un pequeño diente del engranaje se rompa
y la armonía se haga añicos.
Mas el hombre no piensa en ello;
mira al cielo y no lo piensa.
Ensimismado, sigue el curso del avión
y se deja llevar por la bonanza
antes de que llegue la lluvia
que emocionará a otro.

Con delicadeza,
como si temiera desviarlo de su rumbo,
coloca la yema de su índice debajo
y lo acompasa a su movimiento.

Es cierto que hoy, en algún lado,
alguien aborrece este cielo.

Tal y como les sucede a los niños
con el espejismo de la magia,
el paseante se conmueve con el truco
del avión sobre su dedo.

domingo, 8 de junio de 2008

DANIEL MONZÓN


Daniel Monzón es un diseñador valenciano, implicado en múltiples proyectos. Ha diseñado portadas de discos, libros y carteles que todos, a veces sin saberlo, hemos admirado por ahí. Además de todo esto, también es fotógrafo. Cuando casi nadie en Valencia trabajaba con Polaroids, él las usaba para sus trabajos. Y es proverbial su afición a las motos -que no al motociclismo-, en cuyo sector trabaja, siempre en el campo de la imagen. Entre otras cosas ha trabajado en el diseño de las portadas de discos de músicos valencianos como Fernando Garcín, y de la colección de poesía La línea de sombra. Yo, personalmente, he tenido el placer de que diseñara las portadas de varios libros míos.

Hace unos días me habló de un proyecto que había maquinado y en el que, sin saberlo, yo estaba implicado. Se trata de poner en fotos un viejo texto mío que tenía bastante olvidado y nunca se publicó, pero que él aún recordaba con cariño. Su idea no es reflejar en imágenes, al pie de la letRa, lo escrito, sino plasmar sus sensaciones, lo que le sugiere, de una manera libre y nada literal. La intención es que, cuando el proyecto esté terminado, se publique -tanto texto como imagen- en formato digital, ámbito que, cómo no, Daniel también maneja. Pero no adelantemos acontecimientos

La foto que publico es una de las primeras y, conforme el proyecto avance, os iré mostrando más. Como colofón, añado un poema de Daniel -también escribe-, prueba de que es una especie de artista del Renacimiento. Curiosamente, aunque esta escrito en los ochenta, hoy cobra bastante actualidad. Pertenece al cuadernillo Los caballeros llevan polaroids, que junto a Fernando Garcín, tuve el gusto de publicar en la colección que dirigíamos, La linea de sombra.



NIGERIA


Nigeria tiene 17 años.
Vale 5.000.
Al mediodía la TV dice que la vida no es grasienta.
Ellos no saben lo que pasa en las camas de Doña
Rosa.
Nigeria está radiante, todo el mundo lo dice.
Sólo un trabajo más y conseguirá a Juan.
"El suave oso de peluche que te habla por la noche".