martes, 15 de julio de 2008

LAS NUBES




AS NUVENS

Até agora era um rumor. Algo que só acontecia aos outros. Um homem que apaga a luz e que, de imediato, tem medo do escuro. “É como na infância”, dizemos, mesmo sabendo que não é assim. E então temíamos o escuro. Hoje, além disso, a sua proximidade. Temerosos estendemos as mãos e nelas reconhecemos o trânsito: se fosse uma viagem, dir-se-ia que estamos a meio caminho. Debaixo das nuvens que pareciam distantes –como sempre, como de cada vez que o jardim se cobre de folhagem– hospedamos a esperança do vento. E a certeza de que quando forem varridas, desaparecerá o céu que ocultaram.


LAS NUBES

Hasta ahora era un rumor. Algo que les ocurría a otros. Un hombre que apaga la luz y, de pronto, tiene miedo a la oscuridad. “Es como en la infancia”, nos decimos, pero sabemos que no es así. Entonces nos asustaba lo oscuro. Hoy, además, su cercanía. Temerosos extendemos las manos y en ellas reconocemos el tránsito: si esto fuera un viaje se diría que estamos a medio camino. Bajo nubes que parecían distantes –como siempre, como cada vez que el jardín se cubre de hojarasca–, albergamos la esperanza del viento. Y la certeza de que cuando las barra no estará el cielo que ocultaron.